(Por JuanCarlos Puente)
Internet ha revolucionado muchas cosas: la manera en que la gente se comunica, la manera en que las personas interactúan con la información, así como la manera en que compartimos aquellas cosas que nos importan. A muchos de estos cambios se le ha denominado la llamada web 2.0, que no es otra cosa que añadir capacidades interactivas y sociales a los sitios de Internet que antes compartían información en un solo flujo.
Esta tendencia de la web 2.0 ha impactado también a procesos empresariales. Según una encuesta mundial realizada por McKinsey llamada “Cómo las empresas están utilizando la Web 2.0”, se descubrió que muchas compañías alrededor del mundo están satisfechas con sus inversiones en este tipo de tecnología, por lo que piensan seguir invirtiendo en este rubro en los próximos años y en Latinoamerica y China el ritmo de inversión será todavía mas alto
Pero, ¿qué es lo que define a una estrategia de web 2.0? Antes que nada, implementar este tipo de herramientas tiene que responder a una necesidad de negocio. La web 2.0 permite según Gartner “conectar individuos con comunidades de interés, así como involucrar la colaboración multidisciplinaria”[1].
Sencillo como suena, fomentar la colaboración en una empresa requiere más que simples palabras. Al hacerlo, las empresas pueden beneficiarse a partir de la web 2.0 en materias cómo:
- Reclutamiento y retención: la nueva generación de empleados que han sido educados con las nuevas tecnologías de colaboración del siglo XXI requieren de nuevas formas y esquemas de trabajo. La empresa asimismo se beneficia al plasmar y conservar el conocimiento de empleados que salen de las compañías o se retiran de la fuerza laboral.
- Distribución del conocimiento: sitios internos como wikis y blogs permiten a expertos de la empresa compartir información valiosa internamente para afrontar retos comunes.
- Ahorro de costos: aprovechando el trabajo de entusiastas externos a la organización tanto para responder a otros usuarios, como para difusión del conocimiento (el mejor ejemplo son los foros y las comunidades de usuarios).
- Colaboración a distancia en tiempo real: dada la cada vez más importante tendencia de estar en entornos móviles, la colaboración sigue jugando un papel fundamental para los equipos de trabajo. La web 2.0 también ha facilitado la manera en que los usuarios pueden trabajar bajo la misma información y realizar ajustes en conjunto, aún sin compartir el mismo espacio físico.
- El uso de búsqueda empresarial (máquinas de búsqueda interna): permite localizar el conocimiento e información internas para todos los recursos dentro de la empresa, así como búsqueda de perfiles profesionales y personales, con el fin de localizar expertos entre los empleados.
De acuerdo a Gartner, la aplicación de herramientas 2.0 puede “mejorar las funciones y procesos corporativos, acelerar la innovación, favorecer el cambio, así como aprovechar redes externas”[2]. Algo que vale la pena aclarar es que la implementación de herramientas de web 2.0 no es una receta mágica que lleva a obtener estos beneficios, generalmente es necesario pensar en una estrategia holística que considere otros factores y analice cuidadosamente los objetivos del proyecto, con el fin de habilitar a comunidades internas y externas con nuevos procesos de trabajo en equipo.
Resumiendo, mejorar la colaboración entre miembros de un equipo es posible y potenciable a partir de combinar el poder de la web 2.0 con herramientas como la búsqueda de personas en base al análisis de redes sociales, así como la administración de contenidos, portales y flujos de trabajo, con el fin de transformar en impacto de negocio y productividad estas nuevas maneras de colaboración y participación del conocimiento.
[1] Gartner’s “Hype Cycle for Social Software, 2008”,
[2] Gartner’s tutorial Real-World Examples of the Business Value of Social Software